-has despertado. Ya casi salgo dame un minuto.
-tomate los minutos que quieras.
saco una coca-cola del mini refrigerador y camino hasta quedar en frente del espejo de cuerpo completo que estaba en una esquina de la habitación, me volteo y observo la condición de mi pierna, esta mejorando. Y tengo mejor apariencia, las ojeras que tenia bajo los ojos, ya estaban desapareciendo, y no tenia la cara de una maniática sexual. Y lo que veo luego enciende una pequeña llama en mi centro, que se esparce por todo mi cuerpo. Kyle sale de el baño, la toalla le cubre desde su cadera hacia abajo, esta todo mojado, y el pelo se le pega a la frente, y la verdad, es demasiado sexy, y...
-¿puedo preguntarte algo?- dice mirándome a los ojos.
-ya lo has hecho.-digo intentando sonreír, pero se me hace difícil de quitar la mirada de su...cuerpo.
-cierto. ¿Por que te persiguen a ti?
-supongo que por que los vi, y no debía verlos.
-¿cuando?
-hace tiempo, oí una explosión y me acerqué, entonces los vi, no recuerdo bien lo que hacían, desde ese día me han perseguido.
-pero...solo eso, me he levantado pensando, he pensado y pensado, y me he imaginado tantas cosas, algo como de una invasión no se.
-no. se las traen conmigo, y total, que ya ni siquiera recuerdo que hacían cuando los vi, al parecer ese error fue el que me condeno, y no quiero que cometas el mismo error que te condene de igual manera. Por eso te dije que me dejaras en la carretera, no quiero que corras la misma suerte que yo.
-y si quisiera correrla ¿que harías?
-supongo que no podría hacer nada, y ahora si yo la que tengo una pregunta ¿por que querrías ayudarme?
-por lo que me dijiste ayer, y lo que dije luego.
-que... ¿que me gustas?
-si, y el hecho de tu también me gustes. O de que me gustes demasiado.
-¿ah si?- y siento una oleada de calor en todo el rostro.
-si.- dice mirándome a los ojos, y desvió la mirada, obviamente Kyle me hacia sentir abrumada, y en su presencia me sonrojaba fácilmente.
-si esperas a que me bañe, podemos ir a la cafetería y desayunar juntos- digo cambiando de tema.
-tomate tu tiempo.
Un baño ayuda a relajarte, y a pensar. Y eso hago, me relajo, y pienso, en la imagen de Kyle mojado, y cubierto solo con la toalla. No era difícil imaginarme encima de el, su aliento en mi cuello, su lengua y dientes en mi, si todo salía como me gustaría que salga, eso ocurrirá. Y vaya que no puedo esperar.
-¿y de donde eres?- me pregunta Kyle, ya en el comedor.
-de Arizona ¿y tu?.
- de Houston.
-hacia allá me dirigía, de no ser por el bello encuentro que tuve con los alienígenas, y de que tú, prácticamente me secuestraras.
-ha sido un placer- dice con una sonrisa encantadora en el rostro.
-debo decir, que también a sido un placer.
-te mentiría se te dijera que no me preocupa lo que pueda pasarnos, por que en realidad si me preocupa.- dice cuando entramos en la habitación.
- temo que me pase algo malo, y ahora temo mas, por que también temo que te pase algo a ti, el que estés aquí ha sido mi culpa.
-yo lo he elegido.
-eso no cambia nada- me siento en la cama, y saco de mi bolso, la mini laptop que había comprado en mi ultimo destino. Entro en mi correo electrónico, no tengo mensajes.- tienes alguien con quien desees hablar, no se familiares o algo.
-si... pero creo que no es el momento.
-bueno... dios pero que frío hace. ¿Estará mal el aire acondicionado?
-si, esta helando aquí, se nos congelará el culo.
-si- digo riéndome.
-supongo que no hay nada que hacer, tendremos que pasarnos el día así.
-como veras, mi vida no es para nada divertida- digo- eh... y me aburro, son las 2 y no tengo nada interesante que hacer.
-pues yo tampoco tenia nada que hacer en Houston- dice con tono divertido.
-¿y que crees que podríamos hacer?
-bueno... cuando venia, digo antes de encontrarte pase por un hotel que tenia bar, a diferencia de este. Pero... considerando la idea de que ahora, ya no te persiguen solo a ti, correríamos el peligro de que nos atacaran.
-en la vida hay que correr riesgos- digo con una sonrisa gélida en el rostro. Y Kyle hace lo mismo.- entonces ¿vamos? podemos quedarnos allá.
-pues no hacemos nada quedándonos aquí- dice rascándose el cuello.
-bueno pues... como tu no tienes nada que recoger, espera a que recoja mis cosas.
Doblo las ropas que ya he usado y las entro en el bolso, entro la mini laptop también, camino al mini refrigerador, saco una coca-cola, y caminamos hacia la recepción, en donde entrego la llave de la habitación. La carretera está vacía, y no tardamos mucho en llegar al hotel. No era muy diferente al anterior. Y si, capto el bar que está en el ala derecha. En la recepción, un hombre pálido, y jorobado por la edad nos atiende, y nos da la llave de la habitación 15. En el elevador el silencio es incomodo, pero eso no cambia el hecho de que sus ojos se claven en los míos, para luego hacer una inspección de cuerpo completo, me siento deseada. Y la verdad es que no se siente nada mal.
Cuando entramos a la habitación, puedo pensar en dos cosas. la primera: es muy bonita, la segunda: solo hay una cama.
-pues...- dice Kyle- supongo que dormiré en el piso.
-no, que cosas dices. iré a la recepción y le diré al recepcionista que nos de otra habitación, con dos cómodas y amplias camas.
Pero...
-lo siento, solo tenemos habitaciones con una sola cama- dice el recepcionista- en verdad lo siento.
-no, no se preocupe- digo, y miro a Kyle con expresión dudosa. Y el sabe, si que sabe a lo que me refiero.
-supongo que si, -dice.- excuse la molestia.
Y de vuelta en la habitación.
-y... esto es mi culpa.
-no, no será ninguna molestia, por lo menos a mi no me importa, pero escojo el lado de la ventana.
-si...
-Kyle... dios no creo que pueda.
- tenemos el mismo problema, digo y... solo digo que si no puedes con el problema, solo soluciónalo, y mi problema eres tu.
-¿yo? pero que he hecho yo.
Kyle se acerca a mí, y por un momento nuestros labios se unen. Sus labios son carnosos, dulces, cálidos, y eran un refugio, un refugio ante todo lo que sucedía, un refugio ante esta desesperación. Pone sus manos en mi cintura, y me hala hacia el, siento que me voy a caer, que me fallan las rodillas, acaricio con mis manos su cuello, y empuño su pelo en mi mano. Pero eso era todo, la verdad es que no seria tan fácil. cuando deja de zumbarme algo en el oído derecho, nos separamos, o yo insisto en hacerlo.
-mmmm-¿problema resuelto?
-pues creo que si. Esta mejor.
-mucho mejor diría yo.
-¿vamos al bar?
-a eso vinimos
Y así, comienza una nueva etapa de mi estúpida, y tediosa vida, alguien con quien joderme, y de paso follarme, entra en ella.
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