martes, 17 de agosto de 2010

Capitulo I - parte 1

Cuando me miró, sus ojos se hacían tan familiares, era como si los hubiera visto seguidamente y fueran costumbre en mi vida. Eran de un marrón canela que combinaban perfectamente con su pelo que bailaba al ritmo de la risa cuando lo golpeaba. Estaba en paz. Por primera vez sentía paz.




Miré mi alrededor tenia que comprobarlo ¿era real esto? Por que se podría haber confundido con un sueño ¿en verdad lo tenia, en verdad estaba aquí con migo, causando una sensación de mariposas en mi estomago? El auto iba muy rápido y el conducía, la carretera estaba despejada me fijé en el pequeño cartel que indicaba cuanto faltaba para llegar a nuestro destino.




Faltaban cinco kilómetros. Estaba relajada, tanto que no me preocupó el hecho de que vinieran siguiéndonos. En cualquier momento tendríamos que acelerar y luchar por nuestras vidas.



El miraba a la carretera que estaba en frente de nosotros tan larga, inmensa y solitaria que no había ningún hotel en el que pudiéramos alojarnos. Cinco kilómetros y llegaríamos al hotel mas cercano.


Posé mi mano sobre la suya y nos miramos a los ojos, era como si nunca nos cansáramos de mirarnos como si esa fuera la manera en que nos comunicábamos, así transcurrió un largo minuto en el que no prestó atención a la carretera. Apretó mi mano con fuerza y con sus ojos entendí lo que intentaba decirme. Quería que me explicara.


- Kyle - el asintió en señal de aprobación- tienes que entender que correr no es lo mas inteligente que podríamos hacer. Tu tienes derecho a vivir tu tienes que salvarte - el abrió la boca para hablar pero yo no había terminado.- mira, yo muero con este auto y eso tienes que entenderlo y si mi muerte te salva a ti es un precio que no me importaría pagar, ellos no te encuentran, es mi rastro el que siguen si fingimos que tuve un accidente. Podría llevarte a un hotel y de ahí en el desierto hago volar en pedazos este auto. No quiero que pagues por el error que yo cometí - de sus ojos se habían ido todos esos buenos sentimientos que tenían cuando tomé su mano y ahora los nublaban el odio y la rabia, su mandíbula se había tensado y de momento sacudió su mano haciendo que la mía quedara en el aire. El iba a hablar nuevamente pero lo interrumpí- Kyle te quiero, te quiero como no e querido a nadie en bastante tiempo, pero si el que vivas depende de mí no lo dudaré y tienes que entenderme.


-¡no te pido que me protejas Marybeth, no te lo pido por que te protegeré así sea lo ultimo que haga por que te quiero también, no te estoy pidiendo que tomes una decisión tan estúpida, por que si tu mueres yo moriré contigo!- gritó y sus palabras resonaron en mi cabeza.


***

Cuando desperté el sol quemaba mi cara, miré a mí alrededor y comprobé que todo estaba en orden.

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